lunes, 25 de abril de 2016

ESQUI DE MONTAÑA EN LOS ALPES JAPONESES

Ya hace un rato que el avión ha despegado de vuelta a casa. Tengo sentado a mi derecha, uno, que  esta  roncando como un jabalí. Mis sutiles codazitos han pasado a codazos y ni con esas. Imma, que está a mi izquierda, duerme profundamente. Es un buen momento para pillar el ordenador, ponerme los auriculares e intentar plasmar con palabras, que será difícil, algunos momentos vividos estos días.
Casi no sé por dónde empezar. Este no era un viaje solo de monte, la idea era la de unir el esquí de montaña con el ver, un poco, un país y una cultura muy diferente a la nuestra. Al final la combinación ha sido posible y bastante buena. Las montañas, los valles, incluso los paisajes, es difícil que me sorprendan, pero los japoneses, él como son, como actúan y el respeto y educación que tienen, sí que me ha sorprendido y gratamente, aun yendo mentalizado.
Todo está en orden y limpio. No hay papeleras ni contenedores y no ves ni una colilla o papel en el suelo, es más, parece que lo barran a diario. No oyes ningún coche pitando, ni en Tokio. Los WC públicos y no públicos están impolutos, no ves ni una cagada o meada de perro, y así podría estar un rato…
En algunos momentos, nos hemos sentido, como uno de esos japoneses que  he visto un montón de veces subiendo en el teleférico de l’aguille du midi, en las ramblas o en el parque Güell. Ahora entiendo porque, cuando nos vienen a visitar, se pasan el día haciendo fotos a todo lo que se mueve…
Situaciones de quedarnos sorprendidos, unas cuantas... en más de una ocasión nos ha parecido estar dentro de un capítulo de Arale o en un cómic manga.

Lugares interesantes para visitar hay para aburrir y al gusto del consumidor, pero a mi parecer y después de haber hecho un poco de turismo por la zona, lo que no me perdería, sería una visita a Tokio.





En el tema del esquí de montaña íbamos un poco a salto de mata. Desde casa casi no encontramos información y la existente era muy dispersa. Dudábamos entre ir a Hokkaido o a los Alpes Japoneses, que es a donde hemos ido finalmente. Al final entre unos amigos de Imma y uno mío, Jordi Canals, pillamos cuatro ideas que nos han servido un poco de guía.

La costa Oeste de Japón, recibe en invierno entradas de aire frio que vienen de Rusia. Esto unido a la proximidad del mar, les da unas precipitaciones y una calidad de nieve espectaculares. Tengo algún amigo ha catado el “powder”  japonés y todos dicen que es espectular.
Nosotros no íbamos con la idea de ese “powder”, sino con la de encontrar nieve primavera estable y en cantidad para poder circular por la montaña y hacer ascensiones con tranquilidad. Hemos encontrado la nieve primavera que buscábamos, pero en cotas bajas, en menor cantidad de la habitual. Según nos han comentado los “locals”,  este año ha nevado poco.
Lo que hemos encontrado complicado es el acceso a algunas montañas y encontrar información de cómo acceder.
No hay carreteras que te dejen cerca y unido a que este año la nieve no llegaba hasta el fondo de los valles, la cosa se podría convertir, en según qué montaña, en grandes pateos por bosque.
Refugios hay un montón pero no abren hasta el 15 de mayo…

Tampoco teníamos claro si alquilar un coche y dormir en hoteles o pillar una furgoneta tipo VW California y tener todo en uno. Al final hemos pillado una furgoneta que te da más libertad de movimiento. En este tema hemos tenido el punto negro del viaje. La alquilamos en Japan Campers, seria largo de explicar pero resumiendo: NO ALQUILÉIS UNA FURGONETA EN JAPAN CAMPERS Y BUSCAR OTRO SITIO, QUE LOS HAY. DE ESTA MANERA OS AHORRAREIS UN BUEN CABREO Y UNOS CUANTOS EUROS.

ESQUI DE MONTAÑA EN LOS ALPES JAPONESES
Solo aterrizar en Tokio ya tuvimos nuestra primera situación surrealista. Después un viaje de 11 horas desde Roma,  que paso más rápido de lo esperado, recogimos el equipaje, subimos a un  taxi y nos fuimos en busca de la camper que habíamos alquilado. Le dimos un papel con la dirección al taxista. El hombre, que solo hablaba japonés, se va hablando solo y peleando con el tomtom. En una de estas se gira y, con cara de cabreo,  nos dice que en el papel hay dos direcciones con la misma calle. Imma y yo nos miramos pensando: donde está el problema?
Resulta que una es el número 2-3 y la otra el numero 3-2 y que no sabe a cual ir. Nosotros le decimos, como buenamente podemos, que nos lleve a la calle en concreto y ya está. El hombre continua conduciendo su taxi, pero su cabreo sube proporcionalmente al contador del taxímetro… Nosotros, sin mediar palabra contemplamos el espectáculo desde la protegida situación del sillón trasero. El hombre, que ya debia andar al borde del infarto, para el taxi y nos hace bajar, por no decir que nos deja tirados, en una plaza de Narita. Nosotros bajamos y le pagamos, no sé si por tan agradable servicio o por perderlo de vista. Resulta que sin saberlo nos había dejado a 300m de nuestro destino. El cabreo era de frustración, por no sabernos llevar al destino que tocaba…
Después de recoger nuestro coche vivienda para los próximos días nos ponemos camino del monte Fuji. Dormimos a sus pies, en una de las muchas áreas habilitadas para dormir con furgoneta que hay por todo Japón. Por la mañana subimos camino del Fuji, previo peaje, pero no nos dejan pasar de la cuarta estación,  ni en coche, ni en bici y mucho menos a pie con unos esquís en la mochila. Viendo el percal, el día que no era esplendido y temiendo que los vigilantes sean primos del taxista de Narita, abandonamos el plan y nos ponemos camino de Hakuba.

CHUBU SANGAKU NATIONAL PARK
Nos habíamos puesto en contacto, vía e-mail, con Hiro Saso, un amigo de Jordi Canals y esquiador de montaña. Este nos comento que donde había más nieve era en este parque nacional y que un buen sitio para empezar era la zona de Hakuba.
Este año la nieve no llega hasta el valle que esta a 700m, pero casi. Nos tocara caminar como máximo 30’. Si no se quiere salir desde el valle, se pueden coger teleféricos.




KORENGEDAKE 2766m
Los primeros 20’ los hacemos a pie, después subimos por bosque. A partir de los 1500m el ambiente se vuelve mucho más alpino, poco a poco van despareciendo los arboles y apareciendo algún bloque de roca volcánica.  Subimos una punta a la derecha de la que no sabemos el nombre. Después de una corta bajada, subimos  al monte Hakuba-Norikura-Dake y continuamos por la divisoria hasta el Korengue-Dake. La idea que yo tenía, aunque Imma no lo sabía, era la de llegar lasta el Shirumadake 2936m pero el viento, que sopla muy fuerte, nos dice que vayamos dando la vuelta. Seguimos su consejo, quitamos pieles y para abajo por una bonita y larga pala. La excursión son 2400m de desnivel positivo.






GORYU 2814 m.
Este pico lo podemos subir desde el valle con nieve, el problema es que la nieve es de la pista de esquí de Hakuba47. Teniendo en cuenta de que está prohibido hacer esquí de montaña por las pistas, nos levantamos temprano para no ser vistos cometiendo el delito. Ya a primera hora  deambula algún currante por la estación, así que, decidimos subir los primeros metros a pie sin que nos vean. A los 10’ nos ponemos los esquís y con la estación cerrada subimos por fuera pista. Bien arriba y cuando ya pensábamos que estábamos fuera de peligro, alguien grita. Es un pister, que no sé como narices nos ha localizado en  medio del bosque. Nos hace bajar. Intentamos hablar pero va repitiendo: no posible!  No queda más remedio que bajar no vaya a ser que también sea familia del taxista…
Bajamos y para evitar más contratiempos, pillamos un teleférico desde el que podemos continuar sin percances. Subimos en dirección a un marcado lomo con subes y bajas que seguimos hasta la divisoria. Justo debajo nos queda un refugio. Dejamos los esquís en este punto y continuamos a pie hasta la cima. Hay algún tramo a 55º con nieve dura, crampones imprescindibles. Las vistas son fantásticas. La bajada la hacemos por el mismo lugar. La excursión son 2400m desnivel positivo.





TATEYAMA
No me ha quedado claro si Tateyama es un pico que le da nombre a una zona o una zona en concreto. Sea como sea, La zona de Tateyama es muy buena para hacer esquí de montaña. Da para estarse unos días. El problema es el acceso, que se hace con autobús, trolebús o teleférico, depende desde donde subamos.  Nosotros, aconsejados, hemos ido por Tateyama Station, que es un poco más corto y más barato, unos 35€  ida y vuelta. En esta zona hay una ruta turística muy visitada la Tateyama Kurube alpine route (www.alpen-route.com/en), que une mediante carretera y teleféricos Tateyama Station con Omaichi Onsenkyo. Una buena opción es ir con tienda o quedarse a dormir en un refugio/hotel. Nosotros hemos subido cada día desde Tateyama Station. La zona seria un símil al Santuari de Nuria. Aquí sí que no tengo ni idea de los nombres de los picos y es fácil echarle imaginación, para hacer buenas excursiones. Los picos tienen entre 2700m y 3000m.  Crampones necesarios. 





MONTE FUJI
Esta montaña la probamos el día que llegamos y la volvimos a intentar el día que marchamos de las montañas. Normalmente, con nieve, la gente sube por la ruta norte. Esta era la idea inicial pero nos aconsejaron ir por la sur, ya que en la norte, a partir de los 3000m la nieve está muy dura. Pues tempranito en busca de la carretera que sube a la quinta estación de la sur que nos vamos. El día es excelente, ni una nube. Al llegar al cruce encontramos unas vallas que cierran el paso y un Sr. Bajito, que en japonés y sonriendo mientras saluda bajando la cabeza, nos cruza los brazos en señal de que la carretera está cerrada. Me cago en SOS!!, no me puedo creer… Media vuelta y a buscar la carretera de la norte. Esta si está abierta. Subimos a la quinta estación. Nos equipamos y en medio de turistas que nos miran estupefactos, nos ponemos en camino. Nada más empezar ya nos encontramos una señal de prohibido pasar con una valla. Nos hacemos los locos, nadie nos dice nada y continuamos. Más adelante otra señal que indica que el camino de acceso al Fuji esta cerrado desde septiembre del 2015, nos volvemos a hacer los locos. El camino está lleno de pisadas, imagino que la prohibición es para el acceso a pie. Nos ponemos los esquís y empezamos a subir sobre una delgada y rápida capa de nieve primavera. El dia es radiante pero a medida que subimos el viento va aumentando y la nieve se va endureciendo. Nos tenemos que poner los crampones. El viento de molesto pasa a desagradable y de desagradable a quítate los esquís de la mochila que vas a salir volando. A 3300m de altura nos tenemos que dar la vuelta. Ahí estará el Fuji para la próxima vez.





Otros lugares para hacer esquí de montaña en los Alpes Japoneses:
Parque Nacional de Joshin Etsukogen:
Este parque está al norte de Nagano y muy cerca del mar. Tiene buena pinta y su montaña más alta es el Myoko San 2454. Hicimos un intento en la zona pero el mal tiempo y la nieve que estaba muy alta, nos echaron para atrás.
Abbo Pass:
Aquí no nos dio tiempo de ir, pero tiene muy buena pinta. Es un puerto situado al sur del parque nacional de  Chubu Sangaku entre Toyama y Matsumoto. El problema es el de siempre el acceso, que no se como debe ser…

COSAS INTERESANTES
Multa por conducir bebido 100000 yenes unos 8000 euros.
Se conduce por la izquierda.
Los mandos del coche, intermitentes, limpia etc… están al revés.
Hacer esquí de monte por las pistas o cercanías está prohibido.
Llevar dinero en metálico, la visa en muchos sitios no funciona.
Podemos sacar dinero en los7eleven (pequeños supermercados que están por todos) lados, tienen cajero.
El único lugar que hemos encontrado para la basura son las papeleras de los súper.
Hay muchas zonas habilitadas para dormir con furgoneta o coche, con WC y tienda.
En los peajes no meterse en el ETC y no se puede pagar con tarjeta visa.
Hay baños termales (onsens) por todos lados. Hombres y mujeres separados y se va en bolas,
Y lo más importante: llevar un buen tomtom en el coche.








domingo, 3 de abril de 2016

lunes, 28 de marzo de 2016

ESQUI DE MONTAÑA EN EL VALLE DE ANSO

BAÑOS DE ANSO

Baños de vapor, turcos, de contraste, de barro, de hiervas aromáticas, hay quien los hace  hasta de bosque. Vamos, que hay para todos los gustos, solo es cuestión de echarle imaginación. Yo, cada poco tiempo necesito un baño de Ansó, para renovar la mente y el cuerpo.   Los ingredientes son simples: estar en casa con mis padres, ver a los amigos, saludar a los abuelos del pueblo, ir al bar a echar unas tapas, pasear por sus empedradas calles, bajar al puente Veral a ver el rio y subir al monte para darle un regalo a la vista. Estos días con Imma y aprovechando la última nevada,  hemos estado haciendo unas buenas excursiones con esquís por el valle. Nieve hay mucha y posibilidades de excursiones, tantas como tipos de baño, es cuestión de echarle imaginación. Dicen que una imagen vale más que mil palabras, así que, aquí dejo unas imágenes. 





















jueves, 17 de marzo de 2016

ESCALADA EN HIELO EN LAERDAL, NORUEGA

EN BUSCA DEL HIELO NORUEGO
Hay salidas que se programan con tiempo  y otras, que se montan en pocos días. Esta salida ha sido de las segundas, de las que se montan en pocos días.
Un día Silver  nos comenta, que Xavi, Carles y Jordi  “el trío calavera” están por Noruega y que igual podríamos subir y estrenar la temporada de hielo. Bueno, estrenarla y acabarla...
La idea es buena y motivante. Ferrán y yo nos ponemos a la obra. Uno aprovecha que le están haciendo obras en casa para poder marchar  y el otro,  que se pilla unos días de fiesta que le deben.   Nos repartimos tareas,  uno  pilla los billetes, otro pilla el bungalow  y  otro alquila el coche. Les comentamos la jugada a Jaume, Araceli y A.Valls, que sin pensárselo mucho, también se apuntan. Seremos nueve en total, vamos, que lo pasaremos bien.
Llegamos a Laerdal muy tarde y con mas sueño que un jovenzuelo saliendo de un after. De Oslo tenemos de 4 a 5 horas de coche, dependiendo de cómo este la carretera.
Por la mañana nos acercamos a buscar información al bungalow del “trío calavera”. Llevamos muy poca información de la zona, pero estos tres, que se han pasado un día buscando cascadas, nos ponen al día y nos aconsejan una para comenzar.




MAINFALL  180m,  5
Esta cascada está muy cerca de Lerdal. Tenemos que coger la carretera que nos lleva a Vindedalen. Nos queda a la izquierda a unos 2’5/3 km. de Laerdal. La parte  de abajo no estaba bien formada. Se sube bien andando, hasta pie de la cascada principal que está más arriba, unos 45’. Curiosamente, encontraremos una escalera de hierro para pasar un resalte de roca. La cascada es muy bonita, tiene un color amarillento/rojizo. El hielo en los primeros largos estaba muy duro y estalladizo. Escalas con el fiordo de fondo. El descenso se hace por la derecha, aguas vertientes. Primero se rapela de arboles, encontraremos algún bagueto y después hay que montar abalakof. 






SELTUNFOSSEN  250m,  4+/5
Esta cascada la encontraremos siguiendo la E16 direccion Oslo. La veremos a la derecha a unos 15km de Laerdal, es evidente. El coche hay de dejarlo en una granja y para acceder a la cascada, hay que pasar por una propiedad privada. No cuesta nada pedir permiso, que nos lo darán con una sonrisa.  La aproximación es corta 10’ y la cascada muy bonita. Primero se hacen unos resaltes fáciles, después una campa larga hasta encontrar la cascada. El descenso en abalakof y rapel de arboles.






HAUGSGJEL  300m , 4+/ 5
Esta cascada se ve del final del pueblo. Es muy bonita y la actividad en conjunto, muy buena. Tenemos que coger la carretera dirección el hospital de Laerdal. Pasar delante de este y la carretera nos deja justo debajo. La aproximación son 2h de subida y unos 650m de desnivel. Hay un camino en la parte inicial, pero cuesta de encontrar. Lo mejor es coger y subir directos. Se sube bien, pero es entretenido. Es una cascada con gran ambiente, situada en un pequeño circo con vistas al fiordo. El primer largo es el más difícil y como en el resto de cascadas que hemos hecho, donde el hielo está más duro y estalladizo. A mí, en conjunto, es la cascada que más me ha gustado de las tres que hemos hecho en Laerdal. El descenso en abalakof.







HYNDEEFOSSEN  180m,  5
Esta cascada está situada cerca de la estación de esquí de Hemsedal. Es una cascada preciosa, que llama la atención desde la carretera. Para acceder, tenemos que pasar Hemsedal y seguir por la carretera 52 dirección Oslo. Veremos la cascada a la derecha, la pasamos de largo y encontraremos una carreta que sale a la derecha. La seguimos y nos llevara a la vertical de la cascada.
Por suerte alguien ha pasado antes y ha abierto la traza. La aproximación es una hora con la traza abierta y si no hay traza, un poco más…
Una vez vista de cerca, la cascada se ve más humana y contrariamente a lo que pasa normalmente, es más pequeña de lo que parecía de lejos. Aquí nos juntamos con el “trío calavera” que han madrugado un poco más que nosotros.
Hace unos años ya estuvimos por la zona con el abuelo Valls, Piñol, David…. Me acuerdo que fuimos a Hemsedal a esquiar,  para relajar los brazos después de unos días en Rayukan.  Al llegar a Hemsedal vimos la cascada y todos dijimos: ostras que cascadote, que bonita, que… pero solo se metieron David y Piñol, jeee…  
A primera hora toca el sol y llegamos a pie de vía sudando. Empiezan el trío, los seguimos nosotros montando reuniones para que no nos acribillen. En el penúltimo largo empieza a soplar un viento, que aparte de frio, empieza a hacer caer “espidifrin” a fondo. Entre la empapada saliendo de la reunión, el “espidifrin” de las narices que no te deja ver y que se congela sobre lo mojado,  el bloque de hielo que me ha caído en el hombro y me lo ha dejado tocado y las manos congeladas, llego a la reunión mas rallao que un rapero en una ópera.  Silver, tira tú que estoy congelado y me duele el hombro. El chaval me mira con cara de: yo también estoy jodido de frio. Sin discutir mucho, dejamos el último largo para otra ocasión y zumbando para abajo. Esperamos en el coche a Ferrán y Jaume que, no sé si han sido más inteligentes que nosotros, pero si le han echado más narices jeee…, y si que han hecho el ultimo largo.





Sin darnos cuenta ha pasado la semana, un viaje corto pero intenso, con momentos e historias que nos las quedaremos para nosotros. Hemos conocido otra zona de este bonito país, a la que seguro que volvemos…