06-05-2011-EIGER, VIA HECKMAIR 1800m V+/A0,M
Si hay una montaña con historia, esa es el Eiger. Los primeros intentos de escalar su cara norte, y algunos posteriores, acabaron en tragedia. Esto, unido al aspecto tétrico e inmenso de su cara norte, ha conseguido, que los alpinistas se la miren con mucho respeto, y al mismo tiempo, sea una pared muy preciada. Las historias de las primeras ascensiones han sido motivo de libros, películas y documentales. Nosotros, también tenemos nuestra pequeña historia en esta gran pared y en esta bonita vía, que bien se merece cuatro líneas y unas cuantas fotos. Tenía claro, que si algún día escalaba esta pared, tenía que hacerlo con piolets y en condiciones hibernales, que no quiere decir en invierno.

Teníamos información de que se estaba haciendo y de que las condiciones de la vía eran bastante buenas, solo hacía falta encontrar tres días de buen tiempo. Los tres días de buen tiempo han aparecido y Ferrán, Pubill y yo, a Grindelwald que nos hemos ido. Tres no es un número que me guste para hacer alpinismo y menos en una vía de este tipo, pero esta vez, los astros se han alineado así. La primera imagen de la pared acongoja un poco, por el aspecto y por lo grande que es, pero cuando realmente te das cuenta de su magnitud es cuando llegas a la cumbre, después de haber superado sus 1800m de desnivel y sus 3000 de recorrido.



En Grindelwald cuatro compras de última hora, esta vez me he dejado los guantes…, y cogemos el tren de la Junfrau. Paramos en la estación de Eigergletscher, en la misma estación hay una especie de refugio/hotelillo (telf. 0041338287888) donde pasaremos la tarde y unas horas de la noche, no dan cena ni desayuno. A Las 3:15 de la mañana nos ponemos en marcha. La aproximación corta, 1h. Al llegar al inicio de la pared empezamos a ver frontales, unos ya subiendo, otros buscando la traza a pie de vía, en total seis cordadas.


Encontramos la traza y subimos en busca de la fisura difícil, solo tememos dos frontales por delante y van bastante rápido. Los frontales mencionados son de Silver y Simón a los que alcanzamos justo antes de la fisura difícil. Sera el único momento en el que los veremos. Desaparecen rápidamente delante de nosotros, Silver motivado por esta gran vía y Simón emperrado en rebajar el tiempo que hizo su hermano hace unos días, me imagino que se habrán apostado alguna botella de vino… Nosotros a la nuestra, progresamos un pelín más lento de lo deseado.


La gulotilla que separa los dos neveros está muy bien. La rampa tiene tiradas de negociar bien con los piolets y un desplomillo de apretar los dientes, hay pitones de vía. Llegamos a la travesía podrida, que nos deja en una tirada de roca de V y al inicio de la travesía de los Dioses. Los cálculos nos han fallado, se nos ha hecho tarde y no saldremos por arriba ni borrachos de Coca Cola. Aseguro a Ferrán y Pubill en la tirada de V, entre soplidos llega Ferrán a la reunión y me dice : Estoy hecho polvo y por la hora que es nos tendremos que chupar un vivac sin saco y las vamos a pasar más putas que Caín, igual tenemos que llamar al helicóptero!, Yo pienso: no me jodas Rafa, penalti y expulsión de quien?... En esto llega Pubill y entramos en un diálogo de besugos.



Lo que está claro es, que se ha metido la niebla, que estamos en el último sitio un poco cómodo para hacer un vivac y que el helicóptero no nos va a sacar, ni ganas que tengo de que nos saque je,je… En resumen, que por suerte he pillado un saco de dormir pequeño, que servirá para taparnos los tres y que pasaremos la noche dando palmas, je, je… Pubill está un pelín preocupado, no sin razón, por los pies, ya que, este invierno ya se le puso uno negro y aun lo tiene delicado. Al final la noche que tenía que ser infernal no lo ha sido tanto, todos los cansancios, congelaciones y miedos se desvanecen al ver la luz del día.




Sin tiempo a quitarnos las legañas, diana floreada y zumbando para arriba. Pasamos la famosa travesía de los Dioses, la Araña y nos metemos en los diedros de salida, donde volvemos a encontrar un par de tiradas de negociar bien con los piolos. Finalmente pasamos por la rampa de salida y por una pente de hielo llegamos a la arista Mitelegui. Esta ultima, aérea, bonita y de ir con cuidado. Llegamos a la cima envueltos en una gran alegría y satisfacción.



Han sido unas horas intensas de escalada por un terreno realmente alpino: nieve, roca y hielo, y en una vía mucho más bonita de lo que me imaginaba. Como en casi todas las vías de este tipo hay que quitarse el sombrero delante de sus aperturistas, por lo valientes que fueron y por la intuición que tuvieron para encontrar el itinerario. No se si algún día la repetiré, pero está claro que escalándola, he hecho realidad un sueño que tenía desde hace mucho tiempo. MATERIAL: 10 cintas largas, camelots 0’5 al 2, alien amarillo y verde, cinco tornillos de hielo y cinco pitones por si... EL DESCENSO: este año está en muy buenas condiciones y no se baja por la normal, se baja por la arista NW unos metros y se desciende por la pala de nieve hacia el glaciar y posteriormente a la estación de tren de Eigergletscher, 1h30’ aprox.
